Recepción deja de llamar a la planta.
BedsReady da a cada camarera sus propias habitaciones en su propio móvil, en el orden que exigen las llegadas, y avisa a recepción en cuanto una habitación está terminada y revisada. Creado dentro de un hotel en funcionamiento, no en un laboratorio.
Sin app que instalar · Se accede con el nombre y un PIN de 4 dígitos
Las tres carencias de cualquier departamento de pisos.
Tenga doce habitaciones o doscientas, las mismas tres cosas le cuestan dinero cada día.
Hay habitaciones listas sin vender
Una habitación se termina a las 11:40 y recepción se entera a las 13:15. Mientras tanto un cliente espera en el hall y una entrada anticipada que podría haber cobrado (EN) se queda sin vender.
Sin respuesta cuando un cliente reclama
La queja sobre el baño llega tres días después de la salida. Sin una serie de fotos con fecha y hora no hay nada que mirar: se paga la compensación y nadie aprende nada.
Las horas pagadas no cuadran con las habitaciones hechas
Usted paga las horas fichadas. Nadie puede decirle cuánto cuesta realmente preparar una salida, ni qué día de la semana pasada se pasó cuatro horas y por qué.
Un sistema, tres personas, la misma información.
Esto es el producto real, funcionando esta mañana en un hotel. Lo único cambiado son los nombres y los números de habitación.
La queja que todavía puede resolver.
Un código QR en la habitación abre una tarjeta en el móvil del cliente. Si algo va mal, usted se entera mientras sigue en la habitación, en vez de leerlo en Booking.com una semana después.
Una mala valoración llega a usted, no a internet
Cualquier valoración baja abre un formulario breve: qué falló, etiquetado por categoría, con las palabras del propio cliente, mientras sigue en el establecimiento y todavía se puede arreglar.
Un baño que no estaba bien es un repaso y una disculpa el mismo día. Esa misma frase publicada tras la salida es una nota que arrastra un año.
Y la camarera se lleva el reconocimiento
La tarjeta nombra a quien atendió la habitación, con una línea en sus propias palabras y un enlace de propina que va directo a ella. La empresa nunca toca el dinero.
Es totalmente voluntario (no aparece nada si no ha marcado la casilla) y las buenas puntuaciones se le registran igual que las malas. De todo lo que hemos puesto delante de nuestro propio equipo, esta es la parte que pidieron conservar.
El grifo que gotea y que nadie anota.
Una camarera ve más de su edificio que nadie, y casi nada de lo que encuentra llega a una lista de mantenimiento. Está a media ronda, la libreta está en el office y, cuando llega hasta ella, ya está pensando en la siguiente llegada.
Una persona, una cola, marcada por urgencia
La camarera lo comunica desde la habitación, con foto. Va al responsable de mantenimiento —o al único técnico, si eso es lo que tiene— marcado como 1, 2 o 3.
Permanece en su acceso hasta que está hecho. No es una lista que deba acordarse de abrir: es un trabajo abierto que no se cierra solo. En nuestros hoteles un 1 significa en 48 horas, un 2 dentro de la semana y un 3 cuando corresponda; usted decide qué significan en su caso.
Una avería en una habitación que se ocupa a las cuatro no es el mismo problema que en una habitación vacía hasta el viernes. El panel distingue una de otra, y la gobernanta también.
Los trabajos terminados conservan sus notas y su coste, asociados a la habitación. Así, cuando el mismo plato de ducha vuelve por tercera vez en un año, eso es un hecho y no una impresión.
Qué gana un hotel.
Habitaciones ordenadas por llegada, no por planta
Las salidas con cliente esta noche van primero, y las entradas anticipadas antes aún. El orden cambia en cuanto recepción marca una, sin que nadie rehaga una hoja.
La ropa calculada desde la reserva
Dos adultos y un niño que llegan significa que la ficha dice cuatro toallas de baño, cuatro de manos y una alfombrilla, para cargar el carro una sola vez.
Prueba fotográfica en cada habitación
Una habitación no está terminada hasta que están las fotos. Cama, baño, suelo: la lista la fija usted. Con fecha y hora, y guardadas.
Controles de habitación puntuados sobre 30
Habitaciones elegidas al azar cada día, puntuadas con su propia lista de control. Una nota baja devuelve la habitación y explica por qué, por escrito.
Tiempo estándar frente a tiempo fichado
Fije el tiempo estándar de una habitación. El informe muestra la diferencia por día, por planta y por camarera antes de que sea una sorpresa a fin de mes.
Averías comunicadas desde la habitación
La camarera comunica el monomando que gotea desde la habitación en la que está, con foto, en lugar de acordarse en el relevo.
Malas reseñas interceptadas
El código QR de la habitación capta la queja mientras el cliente sigue con usted. Etiquetada por categoría, para ver si es una habitación o un patrón.
Un equipo que quiere usarlo
Los clientes pueden dar propina directamente a la camarera desde la misma tarjeta, y las buenas valoraciones se le registran. Es voluntario y el hotel nunca toca el dinero.
Esto no es una maqueta.
BedsReady nació de un software que creamos para nuestros propios establecimientos y que usamos a diario desde 2025.
Lo que primero nos preguntan los hoteles.
¿Tienen que instalar una app mis camareras?
No. Abren un enlace en el navegador del móvil y entran con su nombre y un PIN de 4 dígitos. Eso importa cuando la mitad del equipo viene de ETT y cambia cada pocas semanas.
¿Se conecta con mi PMS?
Todavía no, y preferimos decirlo antes que prometerlo. Hoy las llegadas y salidas del día entran desde el informe que ya genera. La integración con PMS está en la lista y la construiremos para el sistema que usen los primeros clientes. Las cerraduras inteligentes y los sistemas de devolución de llaves tipo Keycafe sí están conectados hoy: así una habitación aparece libre antes de que nadie lo comunique.
¿Qué pasa con las fotos?
Se guardan junto al trabajo, la habitación y la hora. Cuando llega una queja una semana después, abre la limpieza de esa habitación y ve cómo estaba realmente.
¿A partir de qué tamaño compensa?
Se rentabiliza a partir de unas diez habitaciones. Por debajo, sinceramente, basta con un grupo de chat.
¿Cuánto cuesta?
Estamos fijando los precios con los primeros establecimientos ajenos a nuestro grupo. Pida acceso anticipado y tendrá fecha y precio antes que nadie.
¿No gestiona un hotel?
Cuéntenos qué gestiona.
Estamos abriendo BedsReady a un pequeño número de establecimientos ajenos a nuestro grupo. Déjenos sus datos y le daremos fecha y precio antes que a nadie. Sin compromiso, y no cedemos sus datos.